UN ABOGADO COFRADE
En este artículo Pablo Atencia Robledo, abogado y Hermano Mayor de la Cofradía de los Estudiantes, nos
habla de sus vivencias como cofrade. Otra forma más de vivir el tiempo libre combinando devoción y labor
social.
unque nuestra profesión puede llegar a ser muy
absorbente, tengo la plena convicción de que es
saludable que, junto con nuestros deberes profesionales
y familiares, incorporemos algún tipo de
colaboración con instituciones o asociaciones de carácter benéfico,
lúdico, profesional, religioso u otro.
Y entiendo que es saludable porque nuestra sociedad
está necesitada de ciudadanos participativos, que ayuden desde
la base a su mejoramiento.
Además de lo anterior, en el plano personal, nos puede
ayudar a enriquecer nuestra vida; a compartimentar mejor
nuestras ocupaciones; y a desconectar de nuestras preocupaciones
profesionales y diarias.
En mi caso, en cuanto nací, mis padres me inscribieron
como hermano de la Cofradía de Estudiantes, y he pertenecido
a ella de forma ininterrumpida, primero saliendo de
nazareno desde los 3 años e incorporándome después a los
17 años al trono del Coronado de Espinas, sin perjuicio de
mi colaboración en distintas juntas de gobierno y áreas desde
el año 1984.
La Cofradía es parte integrante de mi vida, y no la concibo
sin ella. Tan es así, que me ha marcado y ayudado, creo
que para bien, en todos los ámbitos de mi vida: familia, amistades
e incluso en el plano profesional.
Mi trabajo en la Hermandad (organizando la Procesión
y actividades de todo tipo, participando en la Junta de
Gobierno, limpiando enseres, tronos, repartiendo túnicas,
etc.) me ha dado muchas satisfacciones y me ha ayudado a
madurar y valorar más las cosas al haber asumido desde muy
joven importantes obligaciones, y ha sido el vehículo que me
ha servido para satisfacer las necesidades que siempre he tenido
por hacer cosas productivas para la sociedad en general, y
la malagueña en particular.
Mi implicación con la Cofradía viene de una profunda
creencia en la existencia de Dios, y de su Madre la Virgen María,
y desde el convencimiento de que los cristianos no podemos
pasar por esta vida temporal sin hacer cosas por los demás.
Nos encontramos ante un movimiento muy complejo
y amplio desde el momento en que además es un fenómeno
sociológico, artístico, cultural, turístico, económico, etc. No
obstante, la verdadera esencia son nuestras creencias religiosas
siendo nuestros fines primordiales dar culto público y
privado a nuestros Sagrados Titulares así como el fomento de
la religiosidad, labor social y la preocupación por los demás.
Las Cofradías, al igual que numerosas asociaciones y
colectivos, desarrollan una labor social amplísima y eficaz.
No hay que olvidar que somos 39 cofradías de Pasión en
Málaga capital que junto con las de Gloria y las del resto de
la Provincia nos encontramos ante el mayor grupo asociativo
de Málaga que engloba a un colectivo amplísimo. Nada más
que en las cofradías de Semana Santa de Málaga capital pueden
haber inscritos un número superior a 50.000 hermanos
de cuota.
Por último, me gustaría animarte a que te comprometas
con el movimiento en el que te sientas mas identificado,
porque para que tengamos una sociedad abierta y participativa
es importante que todos rememos en la misma dirección,
procurando mejorar nuestras vidas (en el plano humano y
espiritual), y las de los demás.
54 miramar
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